Los esfuerzos para combatir la “delincuencia azul” se ven obstaculizados por la falta de comprensión, por parte del público, sobre el concepto en sí, la naturaleza de la amenaza y el impacto que estas actividades ilícitas tienen en sus países, sus economías y su vida cotidiana. En el hemisferio occidental existen diversas iniciativas nacionales que pueden aprovecharse para abordar esta vulnerabilidad, educando a la ciudadanía sobre el territorio marítimo de su nación, su importancia y las razones por las cuales resulta fundamental combatir los intentos de socavarlo o de convertirlo en un ámbito para la actividad delictiva. Fomentar una mayor conciencia cívica sobre el dominio marítimo promueve la voluntad política, amplía el apoyo público sostenido y constituye un elemento crucial en la lucha más amplia contra la “delincuencia azul”.